
Muy corta resultó la dignidad política de la ex ministra de Ambiente, Susana Muhamad y del ex director de Planeación Nacional, Alexander López, quienes hasta hace unos días manifestaron su desacuerdo con hacer parte de un Gobierno con el cuestionado e investigado Armando Benedetti.
Sin embargo, pese a lo expresado por Muhamad como por López en el único y caótico Consejo de Ministros televisado en la historia política del país, parecen haberse vuelto amnésicos, y desde Palacio se confirmó que ocuparán la Dirección Nacional de Planeación y la jefatura de Gabinete del Presidente Petro, respectivamente.
Con lo anterior, los expertos políticos llaman la atención en que el malestar por el nombramiento del demandado Armando Benedetti, como Jefe de Gabinete, y ahora, con su designación como Ministro del Interior, a los mencionados personajes, les duró muy poco.
Otros especialistas recuerdan que tan poco les duró el malestar del respaldo del Presidente a Benedetti, que las lágrimas de Muhamad al rechazar a su compañero Gabinete y las enfáticas palabras de López en ese mismo sentido, solo quedarán para recordarle a los colombianos que en materia política, lo único que vale es la conveniencia personal y económica.
Incluso otras voces coinciden que en los intereses políticos y particulares son más grandes que cualquier reto social o económico que tenga la Nación o sino indaguemos al propio Benedetti, a Roy Barreras, Luis Fernando Velasco, Mauricio Lizcano, UJuan Fernando Cristo o Alfonso Prada, quienes recientemente se vistieron de izquierdistas para sacarle dividendos a un Gobierno del que se bajaron algunos por los escándalos o por el fracaso político del proeycto del Cambio.