Mientras la mayoría de colombianos tratan de disfrutar de los últimos días de sus vacaciones, el gobierno reportó en 5.1% el costo de vida y sobre esa base, se incrementarán en el presente año, los arriendos, los servicios públicos, los populares corrientazos, las cuotas de administración y en general toda la comida, así como los peajes y los pagos de educación, entre muchos otros.
Adicionalmente, en el tema de energía, el Gobierno también plantea un aumento de hasta $ 1.200 de ese servicio en todo el país, para evitar la quiebra del sistema que abastece el Caribe colombiano que tiene un faltante de $2.5 billones, con lo cual, se agravará aún más el bolsillo de todos los ciudadanos.
Aunque desde el Gobierno se insiste que por ejemplo, los arriendos y las cuotas de administración no deben subir por el aumento del salario mínimo, sino hasta cuando finalicen los contratos, arrendatarios y administradores de edificios, advierten que en enero o en otro mes del año se deben ajustar los valores por esos conceptos, con base en el costo de vida o teniendo en cuenta el nuevo mínimo, así que el alza es inevitable.
Cabe destacar que expertos coinciden en que el aumento desproporcionado del salario mínimo en 23.7% y con el costo de vida en el 5.1%, la situación económica de Colombia pasa de la felicidad del sector trabajador con su sueldo que ascendió a $ 2.millones, pero con un futuros efectos negativos para el fomento de empleo, aumento de la inflación y de las tasas de interés, entre otros temas.








