Así fue la respuesta del gobierno colombiano tras la decisión del Gobierno ecuatoriano de imponer un arancel del 30% a todas las importaciones de Colombia, por presuntamente no tener colaboración de la Administración Petro para combatir el narcotráfico y la minería ilegal común en las dos naciones.
Sin embargo, en las últimas horas surgió la versión que la determinación del Gobierno de Noboa para disponer impuestos a los productos colombianos, se originó del malestar que causó hace unos días la solicitud del Presidente colombiano Gustavo Petro, de liberar al ex presidente ecuatoriano Jorge Glass, acusado de corrupción y quien está condenado a 13 años de cárcel.
Ante la decisión ecuatoriana de gravar la producción colombiana que llega a su país, la administración colombiana asumió una postura similar y gravó inicialmente 20 productos con un 30% de impuesto, lo cual, afectará un comercio que tiene un flujo cercano a los 250 millones de dólares.
Marcela Morales, ministra de Comercio e Industria de Colombia, dijo que las recientes decisiones no plantean tensiones sino mantener condiciones equilibradas ante un futuro marco de reglas acordadas y compartidas.
Trascendió que el gobierno de Colombia, en caso que el desencuentro siga con Ecuador, extendería los aranceles a un número más amplio de productos de Ecuador.








