
Polémica por cargo diplomático de Óscar Muñoz en Guyana
Crece la polémica por la permanencia en el servicio exterior de Óscar Muñoz, exencargado de la embajada de Colombia en Nicaragua, quien fue cuestionado por su presunta cercanía con el exdirector de la Dirección Nacional de Inteligencia, Carlos Ramón González, actualmente prófugo de la justicia en el escándalo de corrupción relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
El funcionario debía explicar por qué González participó en una recepción oficial organizada por la delegación diplomática colombiana en Managua, pese a que ya era buscado por las autoridades.
Traslado diplomático genera cuestionamientos
Aunque inicialmente se anunció que Muñoz sería investigado por la Cancillería de Colombia, el funcionario no fue suspendido ni retirado del servicio exterior.
Actualmente se desempeña como Primer Secretario en la embajada de Colombia en Guyana, cargo que incluye una asignación mensual cercana a 40 millones de pesos, además de gastos de representación y una prima especial.
Según informó Caracol Radio, el diplomático también recibiría antes de finalizar el año cerca de 15.000 dólares adicionales en bonificaciones y primas navideñas, recursos que provienen del Presupuesto General de la Nación.
Investigación sin resultados visibles
El caso se remonta a diciembre pasado, cuando González fue visto en un evento oficial realizado en el Teatro Nacional de Managua, en medio de cuestionamientos por su situación judicial.
La entonces canciller Rosa Villavicencio anunció que Muñoz sería investigado por una posible mediación ante el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, relacionada con el asilo concedido al exdirector de inteligencia.
Sin embargo, hasta ahora no se conocen resultados de esa investigación. Tampoco se han reportado avances públicos en las indagaciones que adelantarían la Procuraduría General de la Nación y la Fiscalía General de la Nación.
Críticas por permanencia en el servicio exterior
Diversos sectores han cuestionado que el funcionario continúe ejerciendo funciones diplomáticas y recibiendo beneficios del servicio exterior, mientras el caso sigue sin resolverse.
Las críticas también apuntan a la cercanía política de Carlos Ramón González con el presidente Gustavo Petro, lo que, según algunos analistas, podría influir en la falta de avances en las investigaciones.
El episodio vuelve a poner en debate el uso del servicio exterior y los controles institucionales frente a casos que involucran a funcionarios vinculados a investigaciones judiciales.






