
La nueva película Frankenstein, dirigida por Guillermo del Toro, genera debate entre críticos en plena temporada de premios.
La esperada adaptación cinematográfica de Frankenstein, dirigida por el cineasta mexicano Guillermo del Toro, comenzó a generar un intenso debate entre críticos y fanáticos del cine fantástico justo cuando la película empieza a ser mencionada entre las posibles aspirantes a los premios de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences.
El director, reconocido por explorar la humanidad en personajes considerados monstruosos —como ya ocurrió en El laberinto del fauno o Hellboy— vuelve a ese terreno con una reinterpretación del clásico literario que ha dividido opiniones.
Una criatura más vulnerable
En esta nueva versión, la criatura es interpretada por el actor Jacob Elordi, quien encarna a un ser profundamente vulnerable y con muy poca de la brutalidad que tradicionalmente ha caracterizado al personaje.
Diversos críticos señalan que la película enfatiza casi por completo el carácter de víctima de la criatura, reduciendo los contrastes morales que han convertido a la obra original en uno de los relatos más complejos de la literatura gótica.
La historia se basa en la célebre novela Frankenstein, publicada en 1818 por Mary Shelley.
Un cambio en el conflicto moral
En la obra original, el horror surge precisamente de la dualidad del personaje: una criatura físicamente grotesca capaz de cometer actos violentos, pero marcada por una profunda tragedia al ser abandonada por su creador.
Ese conflicto entre monstruosidad y humanidad es considerado el corazón de la historia.
Sin embargo, algunos críticos consideran que en la versión de Del Toro el conflicto moral se resuelve demasiado pronto. En gran parte de la película, la criatura rara vez comete actos violentos y, cuando lo hace, suele ser en defensa propia.
En contraste, el guion presenta al científico creador como el verdadero monstruo, una interpretación que para algunos espectadores elimina la ambigüedad moral que ha acompañado al personaje durante más de dos siglos.
Debate en plena temporada de premios
Este enfoque ha generado una reacción dividida. Mientras algunos críticos elogian la sensibilidad del director al humanizar al personaje, otros consideran que la película simplifica un conflicto que originalmente era más complejo.
En medio de esta discusión, la producción empieza a mencionarse en las conversaciones preliminares de cara a los próximos Academy Awards, lo que podría convertirla en una de las películas más debatidas de la temporada.
Para muchos analistas, la pregunta central no es si la película es técnicamente impecable —algo habitual en el cine de Del Toro— sino si su reinterpretación logra preservar la esencia trágica y contradictoria que convirtió a Frankenstein en uno de los personajes más fascinantes de la literatura universal.




