
El conflicto entre Estados Unidos, Israel y Irán ya genera efectos en la economía global más allá del aumento del precio del petróleo.
Por: Angel Bermudez
A poco más de una semana del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel y Irán, las consecuencias de la guerra comienzan a sentirse en distintos sectores de la economía mundial.
Aunque el impacto más inmediato ha sido el aumento del precio del petróleo —que superó nuevamente los US$100 por barril— los analistas advierten que la crisis podría provocar escasez y aumento de precios en alimentos, medicamentos y productos tecnológicos en los próximos meses.
El alza del crudo se explica principalmente por la tensión en el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave por el que circula cerca del 20% del petróleo y gas del mundo.
Sin embargo, los efectos económicos del conflicto van mucho más allá del mercado energético.
1. Riesgo de escasez y aumento de precios de alimentos
Uno de los sectores más impactados por la guerra es el de los fertilizantes, esenciales para la producción agrícola mundial.
Parte de estos productos se elaboran a partir de gas natural, y su distribución se ha visto afectada por ataques militares y por la interrupción del tráfico marítimo en el Golfo Pérsico.
La empresa QatarEnergy, una de las mayores productoras de urea del mundo, tuvo que suspender operaciones después de que ataques con drones y misiles interrumpieran el suministro de gas.
Además, el cierre del Estrecho de Ormuz está afectando el comercio internacional de fertilizantes, por donde pasa cerca de un tercio del suministro mundial.
A esta situación se suma la decisión de China de restringir las exportaciones de fertilizantes fosfatados y urea hasta agosto de 2026 para garantizar el suministro interno.
Como resultado, los precios ya comenzaron a subir. En el puerto de Nueva Orleans, en Estados Unidos, el precio de los fertilizantes pasó de US$516 a US$683 por tonelada durante la primera semana del conflicto.
Expertos advierten que, si la situación se prolonga, los consumidores podrían sentir el impacto en los alimentos en un plazo de uno a tres meses, debido a menores cosechas y mayores costos de producción.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtió que el aumento simultáneo de combustibles y alimentos podría agravar el hambre en regiones vulnerables del mundo.
2. Problemas en la distribución global de medicamentos
La guerra también está afectando la cadena logística de medicamentos a nivel mundial.
Los ataques militares han impactado operaciones en Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales centros logísticos del comercio farmacéutico global.
El aeropuerto internacional de Dubái, que en 2025 movilizó cerca de 95 millones de pasajeros, es además un punto clave para el transporte de medicamentos que requieren cadena de frío.
La infraestructura logística de la aerolínea Emirates, especialmente su instalación Emirates SkyPharma, está diseñada precisamente para manejar este tipo de envíos sensibles a la temperatura.
Además, el Puerto Jebel Ali, uno de los más activos del mundo, alberga más de 400 empresas del sector farmacéuticode unos 60 países.
La interrupción de estas operaciones está afectando especialmente a India, el mayor proveedor mundial de medicamentos genéricos y productor de cerca del 60% de las vacunas del planeta.
Las rutas alternativas de transporte tienen mayores costos y tiempos de entrega más largos, lo que podría traducirse en aumentos de precio y problemas de abastecimiento.
3. Impacto en la industria tecnológica y los metales
Otro sector afectado es el de los metales industriales y sustancias químicas esenciales para la producción tecnológica.
Países del Golfo como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar e Irán se encuentran entre los principales exportadores mundiales de azufre, un subproducto clave de la refinación de petróleo y gas.
Este mineral es fundamental para fabricar ácido sulfúrico, un componente básico para la producción de fertilizantes, metales y semiconductores.
La interrupción del suministro ya está afectando la producción en países como Indonesia, responsable de más del 50% del níquel mundial.
Empresas del sector anunciaron recortes de producción debido a la falta de azufre proveniente del Golfo.
Esto podría repercutir en la fabricación de productos tecnológicos como:
teléfonos inteligentes
computadores
baterías
vehículos
equipos electrónicos
Además, el impacto podría agravarse debido a la alta demanda global de chips impulsada por el desarrollo de la inteligencia artificial.
BBC News Mundo




