SATENA concluyó que en un país donde la conectividad aérea resulta fundamental para la integración territorial y el acceso a servicios esenciales, la experiencia de quienes están al mando de cada vuelo adquiere un valor decisivo.
La aerolínea de los colombianos resalta la preparación y el recorrido profesional de sus pilotos y copilotos, una tripulación con sólida trayectoria operativa y formación militar, cuya experiencia se refleja en la operación segura y confiable de cada ruta.
Actualmente, SATENA cuenta con más de 180 pilotos y copilotos, su mayoría con formación en la Fuerza Aeroespacial Colombiana, entre militares en servicio activo y veteranos. De este total, el 82 % corresponde a pilotos comandantes y el 75 % a copilotos, una composición que refleja una sólida trayectoria operacional y altos estándares de disciplina, criterio técnico y toma de decisiones en entornos de alta exigencia.
Esta operación se fortalece con el trabajo de más de 120 técnicos tripulantes de vuelo, también militares, cuya experiencia resulta clave para la seguridad operacional. Su labor garantiza el adecuado funcionamiento de los sistemas de la aeronave y proporciona asesoría técnica permanente a las tripulaciones durante cada fase de la operación aérea.
Este talento humano responde a las particularidades de una operación que conecta regiones apartadas del país, opera en pistas no convencionales y enfrenta condiciones geográficas y operativas de alta complejidad, donde la experiencia acumulada resulta determinante para garantizar la seguridad y continuidad del servicio.
“En SATENA la seguridad no es un discurso, es una práctica diaria. Contar con tripulaciones con formación militar nos aporta disciplina operativa, criterio y capacidad de respuesta, cualidades fundamentales para operar en regiones donde la aviación no es un lujo, sino un servicio esencial”, afirmó el Mayor General Óscar Zuluaga Castaño, presidente de SATENA.








