
Un duro mensaje envió la Organización de Naciones Unidas a los grupos guerrilleros que sembraron nuevamente el terror en la región del Catatumbo en Norte de Santander, dejando muertos, desolación, confinados y desplazados con sus constantes acciones fuera de la ley y el irrespeto a la población.
Según el jefe de Naciones Unidas en Colombia, Carlos Ruíz Massieu, ”toda violencia contra civiles es inaceptable y puede ser devastadora no solo para las víctimas, sino también para el propio entorno de las conversaciones de paz”.
Ruíz durante el Consejo de Seguridad de la organización Internacional reiteró a los guerrilleros del ELN y de las disidencias de las Farc que se enfrentan y asesinan a civiles y firmantes de paz en la región de Catatumbo que “la violencia erosiona la confianza y la legitimidad entre las partes”.
De igual manera, les recordó que “las comunidades y la opinión pública en general son esenciales para el éxito de cualquier proceso de paz”.
Como se sabe ante una nueva escalada de guerra entre el ELN y las disidencias de las Farc en ese territorio colombiano, el presidente Gustavo Petro, decretó la conmoción interior para utilizar herramientas militares y económicas extraordinarias, con el fin de apaciguar la violencia que golpea a más de 32.000 ciudadanos que han tenido que salir de sus residencias y poblados por amenazas o el riesgo inminente de nuevas confrontaciones entre grupos al margen de la Ley.